Desde nuestra primera participación en el Dakar hemos conocido personas comprometidas con la ayuda humanitaria en África y la dedicación ejemplar a los demás. Hemos visto, conocido y vivido de primera mano las necesidades de muchas personas, niños y aldeas en lugares inhóspitos donde no llega casi nada, y a pesar de su humildad nos han ofrecido su hospitalidad, comida, té y ayuda cuando la hemos necesitado. Nosotros dejamos lo que pudimos, ropa, calzado, comida y sobre todo nuestro botiquín. Les entregamos todo aquello que teníamos en el camión de asistencia que les podría ser útil.
Pero ésto no nos pareció suficiente, y pensamos que podíamos hacer mucho más, sobre todo con los niños, que fue lo que más nos impresionó, pues nos recordaban a los nuestros.
La experiencia vivida, los vehículos de logística que el equipo utiliza en la competición, las buenas relaciones con autoridades y compañeros de profesión de los países receptores, la personalidad y el carácter del equipo Guardia Civil Rally Raid, donde ayudar a los demás tiene un significado preciso, su capacidad de gestión y la confianza de muchos ciudadanos anónimos y colaboradores han hecho que se puedan desarrollar proyectos eficaces y satisfactorios.
Desde hace varios años hemos aprovechado nuestros vehículos de asistencia inscritos en el Rally Dakar para llevar juguetes y alimentos de primera necesidad en aldeas y centros de acogidas regentados por misioneras españolas en Mauritania y Senegal. Con los mismos criterios se realizan gestiones para centros en las zonas por donde discurre el Dakar en Sudamérica.
Seguiremos trabajando y dedicando tiempo en proyectos que nos permitan seguir avanzando en acciones solidarias que complementen las actuaciones deportivas del equipo.